Debe ser alguna hora de la madrugada, bueno, qué más da. Vaya, aquí hay un borrón, veamos. No consigo intuirlo. Mierda, ni siquiera alejándolo de mí... me limpiaré las gafas. Las manos actuan solas mientras escudriño el papel arrugado. Nada. Resoplo y me arrastro hasta el paquete de tabaco, me enciendo un cigarrillo. Me doy cuenta de que estoy bizqueando y parpadeo repetidas veces, pero la incógnita sigue ahí.
Aquí hay un borrón, veamos. No consigo entenderlo, mierda. Me rasco la oreja, enciendo una luz auxiliar, repito mentalmente la única idea que tengo, la idea dice siempre; mierda.
La saga pide más capítulos, el bolsillo me rasca la pierna, pero no puedo inventar, no debo inventar nada. Al lector le da igual, no se planteará otro posible, pero yo necesito descifrar esa mancha esparcida sobre una, dos o tres palabras. El humo colabora con la pesada densidad del aire y actúa de cortina entre el escrito, yo y la verdad.
14 oct 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
"Al lector le da igual, no se planteará otro posible"
ResponderEliminarMe parece bastante injusto para con los demas que digas eso, algunos tambien estamos enganchados ¿sabes?
A, pero no me refería a la vida real...
ResponderEliminarHay una vida no real?
ResponderEliminarEs cierto que a veces nos encontramos con situaciones un poco irreales o irracionales, pero hay poca cosa mas real que una vida...
Vida real pseudo-yo intríseca en el texto, como tal, no. Está hablando alguien dentro de esa historia. Noe stá entre comillas,pero eso no quiere decir que no tenga nada que ver con las otras dos entradas...no llevo gafas...
ResponderEliminarII-V-I
ResponderEliminarEn argot callejero: Chim-pom!