Yo no quería actuar así. Para mí, la situación también fue nueva. ¿Desde cuando la Muerte acepta un papel en una obra de teatro?, pero la pobre infeliz quiso soñar. Su pesadilla fue mi juego erótico. Sus ojos desorbitados mi imagen favorita. Si hubiera sabido que ella no iba a morir, habría pasado de largo y me hubiera ocupado de mis asuntos. ¿Quién fue capaz de manipular a la Muerte? El día que lo descubra, morirá.
Me engañaron, aturdieron mi percepción.. soy tan...
¡Un cebo!, chantajearon mi credulidad con una suculenta pieza, como si fuera inofensivo torearme de esa forma. Pero no he podido traerla conmigo, esa es la realidad. No tengo fotografías de las espléndidas sesiones a las que le sometí. No tengo grabaciones de sus testimonios.
¿Quién me manipuló?
5 feb 2010
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